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Una gota de miel, unos monjes taoístas, un taxista en Nueva York, un faro,
una rana bocazas, Amado Nervo y Unamuno, la Liebre de Marzo, Nasrudín y
Einstein, Matisse y Renoir, un tanatorio, Rita Hayworth y la Madre Teresa,
una serpiente sin amigos, Napoleón y Aristóteles... Si queréis conocer cuál
es el hilo conductor que une a estos personajes y a muchos otros más, leed
este libro.
Anécdotas, cuentos, fábulas... que contienen en su interior un tesoro
escondido que cada lector deberá buscar porque solo a él le concierne. Este
libro nos mueve a reflexionar sobre la aventura de ser, y nos presenta la
posibilidad de dejarnos seducir por una vida emocionalmente más ecológica
tomando conciencia de que siempre vivir significa “vivir
con” en un viaje compartido del que somos corresponsables. |
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Nadie se libra del azaroso mundo de ofender y sentirse
ofendido. La ofensa deriva de la conciencia del ego, es una creación humana
y un medio para el control social y la lucha de poder. Éste es uno de los
precios que estamos pagando por el ejercicio –a veces mal ejercido- de la
razón.
No es inteligente vivir ofendidos, arrastrando el peso de
las ofensas porque ya no se trata de quien tiene razón sino de
preguntarnos a dónde nos ha llevado esta razón de la que tanto
presumimos. ¿Hemos conseguido un territorio interior sereno, donde puede
crecer el amor, la ternura y la creatividad o bien vivimos infelices,
desengañados de nosotros mismos y de los demás, resentidos y agresivos?
Con más de cincuenta cuentos y anécdotas y repleto de reflexiones, este
ameno ensayo propone liberarnos del peso y la toxicidad de la ofensa
recorriendo el camino hacia el perdón y la reconciliación. El resultado será
la recuperación de un territorio interior ecológico, equilibrado y armónico.
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